viernes, 5 de febrero de 2016

NADA ES LO QUE PARECE por Esteban Ramírez


Me detuve a buscar en Google ¿Qué es la familia? Seguramente cuando nos hacen esa pregunta lo primero que se nos viene a la mente es: “La base de la sociedad” pero quería ir más a fondo, saber más, explorar más allá de esa definición trillada que nos enseñan en primaria. Después de leer todo tips de conceptos qué contiene WIKIPEDÍA, MONOGRAFÍAS y por supuesto EL RINCÓN DEL VAGO. Descubrí que estaba todo correcto.

Pero no había nada que me terminara de inspirar o darme las herramientas necesarias para escribir este texto que no salía de mi mente  en donde estuvo revoloteando las últimas 24 horas. Finalmente decidí analizar esa famosa definición, ponerle la lupa, escudriñar y llegué a la conclusión de que lo que anteriormente expuse teóricamente está correcto, pero para mi pensamiento, mi lógica o mi razón, con todo el revuelo de la sociedad, esta afirmación ya no es así. Durante los últimos años el mundo ha dado un giro por completo, un giro que me hace pensar que ahora: “LA SOCIEDAD ES LA BASE DE LA FAMILIA” y quizás es solo una frase al revés, pero ¿qué es la sociedad? Ni me molesté  buscarlo en ninguna web, libro o persona que me ayudara. La sociedad es el invento fallido que toma vida y va en contra de su creador. En estos días es la más grande negativa influencia para la humanidad y ha afectado a la llamada “BASE”…

Es increíble como una persona para poderse ganar el respeto de su familia tiene que superar a cada uno de los integrantes que la conforman. Me indigna saber cómo tu familia para alimentar su propio ego personal te intenta “Ayudar” a través de caminos viciosos sin darse cuenta que lo que van provocando es el fracaso. Estoy completamente seguro que no queremos ser mejores nunca que las personas que amamos y admiramos, Es ilógico. Al contrario, nuestro esfuerzo es para causar el mayor orgullo. Pero muchas veces somos víctimas de la imagen de lo que nos rodea. Llamase familia. Por eso es que las decisiones familiares cada día van tomando más el interés indivual que el colectivo. Directa o indirectamente el respeto se perdió en el origen de todo ser humano, de donde viene y a donde va después de que su jornada diaria termina. El hogar.

La ambición y la vanidad no hacen seres humanos y mucho menos familia; el intentar sobresalir a toda costa no te hace ganador. Te hace ganador la huella positiva que dejas, te hace ganador que cuando una persona escuche hablar de ti le salga una sonrisa, te hace ganador el temor a Dios sobre todas las cosas.

Mi invitación es sencilla, empieza por ti, por tu casa y luego procura tener influir en  los demás. Es única y exclusivamente tu responsabilidad si intentas hacerlo al revés.

No usen la famosa soberbia porque me estarían dando la razón. “No hay cosa más que descontrole a uno soberbio que le digan la verdad”. Se trata de que cada uno de ustedes tomen aunque sea lo más mínimo que lo haya hecho reflexionar de este texto.

“Amo el sentirme dueño de tu éxito” Anónimo
¿Y del fracaso? ¿Quién se siente dueño?

Por: Esteban Ramírez

24/01/2015 11:09 PM.

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