lunes, 14 de julio de 2014

EDITORIAL: "NO NACÍ PARA ENTENDERTE"


     No se puede pretender entender a una humanidad tan compleja, abstracta, difícil. Es como intentar leer un texto escrito al revés, en un idioma desconocido, sobre un papel arrugado.  La humanidad es una contradicción en sí misma, somos víctimas y victimarios, manipuladores y manipulados, depredadores y presas. Todo es tan absurdo que hacer un esfuerzo por hallarle lógica nos puede llevar esta y mil vidas más.
Nunca se podrá lograr la armonía absoluta, tan sencillo porque la gente nunca está conforme con nada. Somos un quimérico museo de cosas inconstantes, somos la antítesis de lo que deberíamos ser, somos el antónimo del proyecto original, nos escapamos del Génesis y nos acercamos cada día más al apocalipsis.         Como lo dijo Mario Payeras: Nuestros mejores esbozos de humanidad futura resultaron apenas artificios de pólvora que ardieron bajo la lluvia de la primera noche.

     La muerte se ha vuelto rutina, la vida cada vez se encuentra en mayor peligro de total extinción, el odio nos está ganando la partida, la falacia es cómplice principal de nuestro idioma, la envidia mueve más corazones que el amor ¡Todo anda mal! Se nos torció el camino, la piedra angular se movió; Hay que hacer algo determinante.

     El tiempo que perdemos intentando entender deberíamos aprovecharlo para comenzar a crecer. No estamos aquí para complacer, estamos aquí para ser, para creer, para soñar, para luchar, para todos los días volver a nacer. Si cada ser humano se dedicara a crecer y no anhelar malsanamente el crecimiento del otro, todo sería diferente.

     Si algo he aprendido en el transcurrir de mis años es a no esperar nada, darlo todo, vivir cada instante como si fuera el último, y no dejar que otros me definan, a mi no me define el mundo ¡No le otorgo ese derecho!
     En lo que a mí respecta: Hay gente que detesta lo que hago y gente a la que le encanta. No hay nada que pueda hacer yo. Tengo que aceptarlo. Lo que no hago es dejarme influenciar por ello, mi deber es ser feliz y buscar complacerlos a todos no me acerca a la felicidad ni remotamente; Por ende, no busco entender, ni complacer, solo busco ser.

     La gente que muerde la mano que los alimenta normalmente lame la bota que los patea. Por ende y en base a esto: Las respuestas a tus enigmas están dentro de ti, eres la única partícula del mundo que naciste para entender ¡Amate y sé feliz! Recuerda qué el infierno está dentro de ti, así como el paraíso.

Manuel Alfonso Álvarez

Escritor, Poeta, Loco y Feliz


A mi modo… 

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